HISTORIA DE LA EMISORA

Radio España Independiente fue una emisora clandestina dirigida por el PCE que transmitió, primero desde Moscú, luego desde UFA, en la República Autónoma de Baskiria, y más tarde, desde Bucarest. Fue la voz de la esperanza, del antifranquismo y de la libertad entre los años 1941 y 1977.
A través de sus 108.300 emisiones, supuso un conjunto de episodios nacionales, una antología de la resistencia a la dictadura de Francisco Franco.
Fundada por Dolores Ibárruri, “La Pasionaria”, que fue su primera directora y también secretaria general del PCE, la emisora perduró como caso único en el mundo, durante treinta y seis años emitiendo de forma clandestina y sorteando las interferencias que ordenaban los franquistas desde las antenas de sus radios.
Fue conocida como Radio Estación Pirenaica, pero la emisora nunca transmitió desde los Pirineos. Este nombre fue elegido por Dolores Ibárruri pensando en la salida de muchos españoles hacia el exilio en el invierno de 1939, después de la Guerra Civil.
Por otro lado, fue un importantísimo medio de propaganda del Partido Comunista de España, ligado a su historia, siendo el único medio radiofónico con el que contaban los grupos de oposición al régimen.
Luis Zaragoza Fernández, en su libro Radio Pirenaica: la voz de la esperanza antigranquista, divide  la vida de la emisora en cinco etapas principales: los primeros años (1941-1945), los años difíciles (1945-1952), años de cambios (1952-1956), los años dorados (1956-1968) y el final (1968-1977).
Afrontamos, de forma muy resumida, la vida de la emisora.
Los primeros años y los años difíciles (1941-1952)
Radio España Independiente se fundó en 22 de mayo de julio de 1941, al mes de la agresión nazi a la Unión Soviética y cuando hacía casi dos años que había terminado la Guerra Civil en España. Nació, pues, no en un marco estrictamente español, sino internacional. Moscú era entonces el centro mundial del comunismo. Allí, en la capital rusa, se refugiaron la mayoría de de los dirigentes políticos comunistas de aquellos países que habían sido dominados por los nazis (Alemania, Italia, Austria, Hungría, Rumanía, España…). Desde allí, se organizó todo un gigantesco movimiento de resistencia. Entre las iniciativas que se tomaron, destacó la creación de una serie de emisoras nacionales destinadas a la propaganda antifascista. Este grupo de emisoras estaba dirigido por Palmiro Togliatti, secretario general del Partido Comunista de Italia. Así nació la REI. Otras emisoras fueron «Milano Aperta» en Italia, «Radio Filandia Libre» o «Radio Yugoslavia Libre».
Los primeros pasos de la REI fueron difíciles: las fuentes de información eran casi nulas y tenían que emitir desde el subterráneo, pues Moscú estaba en guerra. Tan siquiera  sabían si en España les escuchaban. De esta época, no se conservan ni los artículos ni las cintas, porque una inundación, años más tarde, destruyó los archivos.
En estos duros momentos, la radio poco pudo hacer para ayudar a las guerrillas antifranquistas, aunque lo intentó. La distancia y las dificultades de comunicación hicieron dudosa su eficacia. El tono de las emisiones era duro y agresivo. La táctica el PCE estuvo ligada al fortalecimiento del movimiento guerrillero, en el marco de una estrategia política de unidad nacional orientada a la «reconquista» de las libertades y la República de España mediante la insurrección nacional (instrucciones para el desarrollo de la lucha guerrillera: descarrilamiento de trenes, sabotaje de fábricas, reparto de propaganda, etc)
En 1948, tras una reunión celebrada en Moscú con Stalin, donde asistieron Dolores Ibárruri, Francisco Antón y Santiago Carrillo, el PCE adopta un cambio de táctica: las guerrillas no se desmantelan, pero asumirán nuevas tareas. Se inicia así una nueva etapa para REI. La estrategia «insurreccional» se considerará fallida y se iniciará un nuevo camino: el de la reconciliación nacional.
Transición (1952-1956)
El hombre encargado de realizar este cambio fue Ramón Mendezona. Permanecerá al frete de la emisora hasta su clausura. Tres años después, la emisora fue trasladada a Bucarest. Allí continúo radiando durante 22 años.
Poco a poco, el nuevo director fue consiguiendo que La Pirenaica dejase de ser «el diario hablado de la resistencia, la edición oral del periódico del pueblo» y comenzará a ser una verdadera emisora de radio, aunque, eso sí, clandestina.
Años dorados y decadencia (1956-1977)
Entre 1956 y 1968, Radio España Independiente vivió su época más brillante. Una serie de elementos se conjugaron y coincidieron en el tiempo para conseguir que estos años puedan ser calificados como su dodécada prodigiosa. Hubo un cambio de tono que obedeció, por un lado, a la mayor cantidad de fuentes de información disponibles, y por otro lado, al cambio de estrategia política por parte del partido que ya hemos señalado: la reconciliación nacional de los españoles. Se debían proponer soluciones pacíficas a los problemas de España. Se suavizó el lenguaje de la emisora y el equipo de  redacción alcanzó un gran equilibrio. La emisora hizo un esfuerzo por acercarse más al país y en concreto, a los jóvenes. Se ganó en objetividad.

Entre 1963 y 1966 tuvo lugar, además, otro caso espectacular en la historia de las radios clandestinas: las colaboraciones de los presos políticos de la penitenciaría de Burgos que cada semana redactaban y hacían llegar a la emisora, de las formas más insospechadas, las noticias del interior de la cárcel. La emisora llegó a recibir entre 1.200 y 1.500 cartas de los oyentes. 

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