LA MÚSICA EN LA REI

El papel de la música en Radio Pirenaica tuvo una evolución desde sus orígenes hasta la decadencia de la emisora. La música comenzó a tener cierta importancia en la emisora a partir de los años cincuenta, justo en la etapa en la que contextualizamos nuestro trabajo.
Aunque la música forma parte de la radio como la palabra, en los inicios de Radio España Independiente, estaba desterrada. Existía una gran rigidez dogmática y se consideraba la música como algo superfluo, que restaba tiempo a las noticias de actualidad y a los textos de capacitación política y movilizaciones. Los responsables del PCE parecían haber olvidado el papel histórico que la música había desempeñado como medio de concienciación política.
Las primeras canciones que se introdujeron fueron himnos revolucionarios: «La Internacional», «El Himno de Riego» y «El Himno Nacional Republicano» con el que comenzaba y terminaba cada emisión hasta principios de los años cincuenta. Después, el «Himno de Riego» sirvió de base para el indicativo de la emisora. Los primeros compases de la canción, grabados con un teclado electrónico que imitaba el sonido de un xilófono e interpretados a mayor velocidad, sonaban tres veces al comienzo de cada emisión.
Cada innovación de la música suponía una verdadera revolución respecto a los esquemas conceptuales anteriores. La música debía cumplir una doble función:
·      Debía ser el complemento de los textos: canciones revolucionarias primero y después, canción protesta de los cantautores.
·         Facilitar respiros o pausas, como cortinilla de separación, etc.
Parece que una figura clave en este cambio con respecto a la música, fue Jordi Solé Tura, responsable del programa de Cataluña, quien en una carta enviada a la redacción del REI instaba a sus antiguos compañeros a prestar mayor atención a la música.
Jordi Solé Tura (1930-2009) fue parlamentario, jurista, escritor, melómano y profesor de Derecho Político. Por algunos definido, como un coloso de la transición. Fue una personalidad muy relacionada con el mundo de la música. Se definía a sí mismo como autodidacta y no como musicólogo. En un artículo titulado La música y yo, explica que su primer contacto con ella fue a través de la radio en sus largas horas nocturnas, en su oficio juvenil de panadero. Teniendo en cuenta estas cuestiones, es más que probable que la evolución de la emisora en cuestiones musicales tuviera mucho que ver con los gustos y predilecciones de esta influyente figura.
Otra cuestión a tener en cuenta era la imposibilidad de la música en directo para ser radiada en la emisora. En España, en los años 50, las facilidades y mayores prestaciones del directo evitaban la música grabada. Los discos eran sonoridad poco fiable y tenían una muy escasa capacidad de almacenamiento. Por motivos evidentes, en la REI, el recurso de la música en directo era imposible. A partir de 1952, el microsurco se hará más común como vehículo de difusión de la obra musical dentro de España. Las nuevas tecnologías también llegarán a la REI. La música se convertirá en un recurso más accesible a nivel material. Ésta, junto a los principios dogmáticos pueden ser las causas principales de que hasta los años cincuenta, la música fuera prácticamente inexistente en Radio Pirenaica.
Precisamente fue Jordi Solé Tura quien utilizó esta “nueva tecnología” en la REI cuando emitió unos discos de jazz que había comprado en Bucarest.  
Desgraciadamente, las transcripciones nos dan muy pocas indicaciones sobre la música que se utilizaba en cada momento. Sabemos que tras el «Himno de Riego» y el anuncio de la emisora por parte del locutor, sonaba el pasodoble «Suspiros de España» y las sintonías de algunos de sus programas.
En 1961, la Pirenaica cumplió veinte años. Con este motivo, recibió de París un regalo muy especial: una canción homenaje a la emisora, titulada «Radio España Independiente (Estación Pirenaica)». La música estaba compuesta por Carlos Palacio (1911-1997), músico profesional ligado al PCE y la letra era del poeta Antonio Galván. En el siguiente apartado, hablaremos más de estas figuras.




No hay comentarios:

Publicar un comentario